Saltar al contenido principal

Acceso a otros temas jcyl.es

Junta de Castilla y León

Servicios Sociales

Contacto

Acceso a otros temas jcyl.es

Servicios Sociales de Castilla y León

Acogimiento residencial

  • Abre una ventana o marco nuevoContactar
  • Abre una ventana o marco nuevoEnviar
  • Abre una nueva ventanaImprimir

¿QUÉ ES EL ACOGIMIENTO RESIDENCIAL?

El Acogimiento Residencial es una forma de ejercer la guarda que consiste en el alojamiento y atención del menor en un centro. Tiene como finalidad garantizar la cobertura de las necesidades del menor (físicas, psíquicas, emocionales y sociales), favorecer su integración familiar y social y permitir su adecuado desarrollo. Es una medida de carácter subsidiario y se procurará la permanencia en la misma el menor tiempo posible, prevaleciendo el acogimiento familiar sobre el residencial para menores de 6 años.

TIPOLOGÍA DE CENTROS RESIDENCIALES DE PROTECCIÓN

De acuerdo con las características de los menores que atienden y de las funciones que cumplen, los centros residenciales específicos de protección pueden ser de los siguientes tipos:

  • Residencias de Acogida.
  • Residencias de Protección.
  • Hogares de Acogida.
  • Viviendas Hogar.
  • Hogares Tutelados.
  • Hogares para la Socialización.

PROGRAMAS EN LOS CENTROS RESIDENCIALES DE PROTECCIÓN

Para dispensar la debida atención a los menores acogidos y asegurar el adecuado desarrollo de las funciones y finalidades, todos los centros dispondrán de los programas necesarios para articular la intervención socio-educativa y proporcionarán a aquellos los necesarios servicios y prestaciones generales.

1. Programas de intervención generales: se despliegan con carácter de actuación ordinaria y comprenden los siguientes:

  • Preparación del ingreso, acogida y adaptación.
  • Preparación de la salida.

2. Programas de intervención específicos: se determinan y llevan a cabo conforme al respectivo Plan de Caso de cada menor. Comprenden los siguientes

  • De separación provisional y posterior reunificación.
  • De separación definitiva e integración en un entorno de convivencia familiar alternativo.
  • De preparación para la vida independiente.

3. Programas de intervención complementarios: comprenden la organización de las actuaciones que deben desarrollarse para la atención especial de necesidades concretas que el menor pueda presentar. Entre ellos se encuentran:

  • Los de atención terapéutica o rehabilitación de las secuelas emocio­nales resultantes del maltrato sufrido.
  • Los de acompañamiento externo, apoyo y mediación social, que complementen o refuercen la preparación para la vida independiente.
  • Los de apoyo conductual e intervención en crisis, para propiciar el control de las conductas inadaptadas y el aprendizaje de estrategias prosociales.
  • Los de socialización, para la intervención intensiva en los supuestos de menores con graves problemas de socialización, inadaptación o desajuste social.
  • Los de prolongación de estancias o actuaciones para el apoyo y favo­recimiento de la integración sociolaboral de quienes, habiendo esta­do bajo la guarda de la Administración, hayan alcanzado la mayoría de edad.

4. Otros programas: son programas especializados, que contemplan aspectos de desarrollo personal y se trabajan en grupos, así como otros de carácter educativo o psicosocial, e inciden principalmente en tres grandes áreas:

  • Desarrollo de habilidades o competencias que promuevan el funcionamiento social adaptativo.
  • Actitudes y valores.
  • Conocimiento de ámbitos de contenido específico.

Algunos de estos programas de intervención socio-educativa que se llevan a cabo en los centros son:

  • Programa de igualdad de género: su objetivo es desarrollar prácticas educativas que promuevan cambios en las relaciones de género y que permitan corregir los estereotipos sexistas, las conductas discriminatorias, violentas e inadecuadas, e incorporar de manera activa el objetivo de la igualdad de mujeres y hombres en la vida diaria de los menores y en todas las áreas del centro, promoviendo la sensibilización y participación de los jóvenes y educadores.
  • Programas de prevención de drogas: su objetivo es capacitar a los menores para que ellos puedan tomar decisiones sanas ante todas las drogas que la sociedad les ofrece, sean legales e ilegales, a través del tipo de programa de prevención que sea más adecuado a sus características personales.
  • Programas de preparación para la vida independiente: su objetivo es dotar a los menores de habilidades para la vida autónoma al llegar a la mayoría de edad, a través del entrenamiento en resolución de problemas, en habilidades para la vida independiente, habilidades sociales, en la formación y orientación para la búsqueda de empleo…
  • Programas de apoyo emocional dirigidos a menores en acogimiento residencial: tienen por objeto proporcionar a los menores apoyo emocional y una figura de referencia normalizada. Los programas son:
    • Te Acompaño: Programa dirigido a menores protegidos entre 9 y 13 años.
    • Enlace: Este programa de transición a la vida adulta está dirigido a aquellos jóvenes próximos a finalizar su estancia en acogimiento residencial y que no disponen de figuras familiares u otras significativas.
  • Programa de prolongación de estancias en centros residenciales de protección: permite prolongar la permanencia en el centro una vez alcanzada la mayoría de edad, con el objeto de continuar favoreciendo su atención, su proceso de integración y el mantenimiento de los apoyos psicosociales.

NORMATIVA ESPECÍFICA